Los síntomas de la sinusitis varían según los senos interesados; sean los maxilares, los frontales, los etmoidales o los esfenoidales. Generalmente existe un dolor o una zona sensible, que corresponde a la parte en que está localizada la infección. Así por ejemplo, el dolor que produce una sinusitis maxilar afecta a la cara, las mejillas y los dientes; una sinusitis frontal se manifiesta por un dolor de cabeza sordo opresivo.

Otros síntomas que son comunes a todas las posibles localizaciones de infección son estados de astenia y febrícula que se agudizan con el mal tiempo, cuando baja la temperatura y aumenta la humedad. O bien bronquitis frecuentes, debidas al ataque continuo por parte de los gérmenes contenidos en el exudado que, desde la nariz, desciende por las vías aéreas.
La presencia de la exudación misma es otro signo específico. Un trastorno que se presenta en la mayoría de los pacientes es la hiposmia, disminución de la capacidad de percibir olores, a veces acompañada por una sensación de percibir siempre malos olores. En realidad, la impresión de que las cosas emanan olores desagradables, se debe simplemente a la maloliente exudación, que se desliza en la nariz.



